-¿Sabes de quién es?- Preguntó Zayn, que no entendía nada.
-Creo que sí, bueno no, estoy seguro...
-¿De quién?- Preguntaron todos al unisono.
-Eh... Pues...- Dudó en qué decirles, no les había contado la historia a si que pensó que ya era hora- Veréis el otro día.............
-Pues ya sabes tío, devuélveselo y te la ganas!- Le animaba Harry.
-Claro, como si fuera tan fácil... Ninguno de los números corresponde a un número de aquí.
-A lo mejor hay alguien aquí con ella...- Dijo Liam no muy convencido.
-¿Y cómo lo averiguo? ¿Llamando de uno en uno? Puf, que mala suerte de verdad...
-Tranquilo tío, seguro que hay una solución, ya pensaremos en algo,a lo mejor ella se molesta en buscar el móvil y pone carteles o algo...- Sugirió Zayn.
-¿Carteles para buscar un móvil? Ni que fuera un perro...- Dijo Harry y se dio cuenta de que había sido muy pesimista.
-Ser más optimistas, se nos ocurrirá algo...- Intentó Zayn tranquilizar el ambiente.
En otro lado de la ciudad...
Dess no podía dormir, estaba preocupada por su amiga. Ahora que ella estaba feliz, Jane se deprime... Que asco. Tenía que hacer algo por ella, y sabía el qué. ¿Que mejor forma de animar a su mejor amiga que presentándole a los chicos de ese grupo que a ella tanto le gustaban? Sí, haría eso. Mañana llamaría a Harry y le diría de quedar todos en grupo.
Por la mañana, era domingo, el primer domingo en la nueva vida... Tenían que disfrutarlo al máximo. Desayuno fuera, compras, más compras...
A la hora de comer, Dess no se había olvidado de su plan. Jane había estado toda la mañana deprimida, ni las compras la habían animado y eso era muy raro en ella.
A si que llamó a Harry, quedaron para esa misma tarde en Milk Shake City todos juntos.
-Jane, tengo una sorpresa para ti. He quedado con unos chicos encantadores esta tarde para que vayamos a tomar algo con ellos.- Le propuso alegremente Dess.
-Ve tú, yo no tengo ganas...
-¿Cómo que no? Hazme caso, no te arrepentirás.
-No me obligues, por favor...
-¡Sí, te obligo!
Dess no quería revelar la sorpresa, tenía que convencerla como fuera. A si que se le ocurrió una idea.
-Es que verás... Iba a ser una sorpresa... pero... he encontrado al chico que tiene tu BB y he quedado con ellos para que te la devuelvan. Tienes que venir.
-¿De verdad?- Jane pareció ponerse más contenta, pero aun así dudaba.
-Sí, ¿no confías en mi? Si lo pasas mal te dejo que te quedes con algo mío que te guste.
-Entonces si voy, así me podré quedar con tu sudadera de Converse...
-Yo de ti no estaría tan segura amiga...
Y ambas rieron y seguidamente fueron a arreglarse. De camino al lugar concretado, Dess le confesó:
-Sabes que no he encontrado tu BB, ¿verdad?
-Me lo imaginaba, no sabes mentir, jaja.
Dess se sonrojó, tenía razón, no sabía.
-¿Y entonces por qué has venido?
-Se te veía muy convencida de que me gustaría y confío en ti... Además, está en juego tu sudadera favorita...
-¿Otra vez con eso? Bueno bueno...
-Jajajaja, entonces, ¿con quién hemos quedado?
-¿Recuerdas el chico que conocí el otro día? Pues con él y unos amigos.
-Genial...
Llegaron al lugar de la cita, allí estaban. Dess sonrió al verlos pero Jane parecía no haberse dado cuenta...
¿O sí? Les vio. No, le vio y se paralizó. Él también le vio a ella. ¿Cómo era tanta casualidad?
Jane no podía creerlo y se reía, Niall también se reía.
Tanto Dess como los chicos estaban perplejos. ¿Se conocían? ¿Cómo?
Entonces Niall sacó algo de su bolsillo y se lo dio a Jane. Era su BB.
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