-Entonces, ¿cenamos pizza?- Preguntó Dess.
-No tengo mucha hambre...- Dijo Jane con mala cara.
-¿Cómo que no? No has comido nada en todo el día.
-Pues no sé, no tengo hambre.
-No me digas que estás enferma, por una vez que nos quedamos solas vas y te pones enferma.
-No estoy enferma.- Dijo Jane seriamente.
-Entonces, ¿qué es?
-Que pasa, ¿tengo que estar enferma para no tener hambre?- Y enfadada Jane se fue a su habitación.
Dess fue detrás de ella, sin comprender porqué su amiga se había puesto así. ¿Ha dicho algo malo?
Al llegar a la habitación de Jane, Dess entró y se sentó a su lado.
-¿Qué te pasa? ¿Por qué te has puesto así?
-Lo siento... Fue algo repentino, perdoname...
-No pasa nada, pero ahora vamos a cenar algo. Sé que te encanta la pizza.
Jane dudó un momento, pero después accedió y ambas bajaron al salón a cenar.
Pizza de quesos, la favorita de Jane.
Después de la pizza, ambas se comieron un bol entero de helado.
-Menos mal que no tenías hambre Jane jajaja- Bromeó Dess.
-Es que al ver el helado me entró hambre...- Jane se sintió como avergonzada, sin saber muy bien porqué.
-Suele pasar con el chocolate...
-Jajaja sí. Voy al aseo, ahora vuelvo.
Y Jane entró al aseo y allí se perdió, otra vez.
En otro lado del país.
Harry la observa fijamente, hacía tiempo que la veía.
-Hola, Paula, ¿cómo estás?
-Bien, como siempre... ¿Y tú? ¿También me has hecho de menos?
-Bueno, te he echado de menos, eres mi amiga.
-¿Tu amiga? Jaja- rió a carcajadas.
-No te confundas ahora, tengo novia y punto.
-¿Y qué tiene eso que ver?
-¿Cómo que qué tiene que ver?- Harry estaba confuso- Tiene mucho que ver, soy feliz.
-Pero que tengas novia no significa que no podamos divertirnos como antes.
-¿Ah no?- Harry fue irónico.
-No, si solo somos amigos...
Paula se acercó lentamente a Harry. Cada vez más cerca, a centímetros, pero Harry se apartó.
-Me ha alegrado mucho verte, adiós.- Dijo Harry seriamente.
-Tranquilo, nos volveremos a ver.- Y con otra sonrisa, se dio la vuelta y se fue.
Y por desgracia, tenía razón. Tendrían que volver a verse y eso le preocupaba.
Amaba a Dess más que a nada, pero conocía a esa chica y sabía lo peligrosa e irresistible que podía llegar a ser. Pero él sabía que eso no importaba, porque esta vez iba a ser diferente.
-Eh tío, ¿has visto a Paula?- Niall le interrumpió de sus pensamientos.
-Pues no- mintió.
-Está con los chicos allí- Niall señaló a la barra, vente y la saludas.
-Sí, ahora voy, pero tengo que ir al baño.
-¿Todavía no has ido?- Niall se extrañó.
-Pues no...
-¿Y qué has estado haciendo aquí todo este tiempo solo?
-Pues ya sabes, saludando a gente y esas cosas... ¡Ahora déjame que voy a acabar mojándome los pantalones!
Y Harry entró rápidamente al aseo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario