-Eh, te estaba llamando...
Entonces, le reconoce. Reconoce esa sonrisa. Pero, ¿cómo? No lo puede creer, se queda sin aliento.
-Perdona, es que...
-Bueno, perdóname tú a mi, tal vez te haya asustado-ríe.
-Vale, sí, un poco-ambos ríen.
-Te llamaba porque creo que esto es tuyo-el misterioso chico sacó de su mochila una carpeta de color rosa y verde- ¿Me equivoco?
-¡No! Pensaba que la había perdido ¡Muchas gracias! Te debo la vida...
-Mm... ¿La vida entera? En realidad me conformo con que me llames algún día de estos, Te doy mi númerosi quieres...
¿Cómo no iba a hacerlo? Estaría loca si no lo hiciera.
-Claro, eso está hecho.-apuntó su número deprisa en su Black Berry y la guardó- Ahora, debo volver a casa...
-Ha sido un placer- le sonríe.
Y la chica siguió en su dirección has volver a casa. El chico la vio marchar y el también puso rumbo al lugar donde había quedado con sus amigos pero... Vaya, que tonto ha sido, no se le ha ocurrido preguntarle el nombre a aquella chica... Bueno, espero volver a verla pronto...
No hay comentarios:
Publicar un comentario